05 febrero 2006

Barajas: T4 o T-jodes

Después de tantos meses, tantas obras, tantos proyectos, tanto dinero invertido, y tanta y tanta publicidad, ha pasado lo que tenía que pasar, porque estamos en España, y "aquí semos asín".

Sin contar con un atentado de los bastardos etarras o los vecinos asesinos del norte de África, ¿qué es lo peor que podría haber pasado durante el primer día de funcionamiento de una nueva terminal de un aeropuerto?
¿Atascos? ¿Personal laboral insuficiente? ¿Aseos a medio acabar? ¿Averías en las escaleras?...Pues todo eso, y mucho más, es lo que ha pasado. Aquí van algunas pruebas:

Solo una salida en el aparcamiento para más de 9000 vehículos, donde además no funcionaban los cajeros.




Dos operarios se matan trabajando para arreglar una rampa que deja de funcionar el primer día.


Teléfonos públicos precintados.



Retretes no montados...y los grifos tampoco funcionan.


Sólo un ascensor, y la única escalera es sólo de bajada.


Filas tremendas por los pocos empleados que atienden en la terminal.

Así que la T4 de Barajas (la T-jodes, deberían llamarla), se ha convertido en otro glorioso ejemplo de la ingeniería civil española, orgullo de la patria.