10 septiembre 2005

Vuelve la leyenda



Era sólo cuestión de tiempo: estaba claro que un talento tan grande no podía haber acabado para siempre.

Este podría ser el resumen de lo que está sucediendo estos días en la mágica ciudad de Vitoria, donde los milagros no sólo son posibles, sino que forman parte de la más rabiosa actualidad; de la actualidad deportiva, por más detallar. El hecho, el pequeño milagro, el gran acontecimiento, es la vuelta a las canchas del insigne jugador de balonmano Fernando Cuesta.

Fernando, de 28 años de edad, ya anunció su retirada definitiva de este deporte hace cuatro años, para poder dedicarse enteramente a su carrera profesional. Durante este tiempo, su actividad deportiva ha sido casi nula (en lo relativo a cantidad, que no a calidad) por lo que, según fuentes técnicas de su nuevo club, no se le va a exigir un desmesurado rendimiento físico en las primeras semanas.
Según declaraciones de la propia estrella, la vuelta al deporte federado se ha debido "no sólo a querer reactivarme, sino sobre todo a una necesidad interior de reencontarme con mi deporte".
Son este tipo de actitudes y declaraciones las que hicieron de Fernando una gran estrella, quizá el primer galáctico del handball en su tiempo. Comprobaremos si puede seguir a tan alto nivel.


(Foto en la que se puede ver a Fernando celebrando un título junto al resto de compañeros de selección)






El equipo que ha tenido la fortuna de cruzarse en su camino es el "Marianistas-El Pilar" de Vitoria-Gasteiz, cuna deportiva de jugadores de la talla de Iñaki Urdangarín. La sede del equipo está en un enclave único, frente a la catedral de la ciudad alavesa, lo que le confiere un especial encanto añadido.

En vista de las circunstancias del equipo, y de cómo se han venido desarrollando los primeros entrenamientos de la temporada, parece que el entrenador explotará a fondo la versatilidad de Fernando: en ataque, podrá jugar como extremo izquierdo, extremo derecho e incluso como creador de juego en el puesto de central; mientras que en defensa parece ser que ocupará la estratégica posición de avanzado en la defensa 5-1, y también en el exterior de la misma.

Por el momento, y pese a ser el segundo jugador de más edad de la plantilla, la estrella madrileña se está adaptando perfectamente tanto al tipo de juego local como a la altísima exigencia física: tandas de 40 minutos de carrera contínua, brutales sprints de 70 metros, ejercicios inacabables para el fortalecimiento de las piernas en tareas defensivas, tiros y tiros a puerta para seguir mejorando el olfato goleador...

Por todo esto, nos atrevemos a decir que al equipo colegial le ha tacado la lotería (el gordo, dirán los pocos enemigos deportivos de Fernando) con 3 tres meses de antelación. La "roca rápida" está en Vitoria. Que comience el espectáculo.

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